ARGUMENTS D'AUTORITAT
Si fóssim als Estats Units i no tinguéssim vergonya gosaríem dir que Stephen Jay Gould, Bertrand Russell, Luigi Cavalli-Sforza, Ernst Gombrich, Primo Levi, José Saramago, Alejandro Nieto o Adolfo Bioy Casares recomanarien un curs com el que us oferim. Però, per sort o per desgràcia, no som als Estats Units i tenim vergonya. Per tant, lúnic que podem fer és oferir-vos unes declaracions de tots aquests autors sobre lofici descriure que tenen molt a veure amb les idees i els principis que volem inculcar en aquest curs.
Si estudies Història o Història de lArt, llegeix les declaracions dErnst Gombrich.
Si estudies Paleontologia, llegeix les declaracions dStephen Jay Gould.
Si estudies Filosofia, llegeix les declaracions de Bertrand Russell.
Si estudies Psicologia, llegeix les declaracions de John Irving.
Si estudies Filologia, llegeix les declaracions dAdolfo Bioy Casares i de José Saramago.
Si estudies Empresarials o Econòmiques, llegeix les declaracions de Primo Levi.
Si estudies Química, llegeix les declaracions de Roald Hoffmann.
N.B. Si estudies qualsevol altra carrera o, sobretot, si ets curiós i no et conformes amb el que texpliquen els professors de la teva facultat, llegeix totes les declaracions que vulguis. Si ho fas, descobriràs, entre moltes altres coses, que S. Jay Gould, B. Russell, A. Nieto, L. Cavalli-Sforza o E. Gombrich coincideixen en les seves crítiques a les foscors de largot acadèmic; que J. Irving i J. Saramago pensen exactament el mateix sobre la importància de la disciplina en la pràctica de lescriptura; o que un novel·lista professional com A. Bioy Casares i un científic de la categoria dS. Jay Gould conceben lescriptura com una forma de pensar o, dit duna altra manera, com una via per explorar i anar donant forma a les intuïcions del pensament.
Quisiera saber qué le ha enseñado la química, interiormente.
La química me ha enseñado exteriormente me ha proporcionado los medios para vivir; interiormente creo que también me ha enseñado a escribir de cierta manera. He pensado a menudo que mi modelo literario no es Petrarca ni Goethe, sino el informe de fin de semana, el que se redacta en la fábrica o el laboratorio, que tiene que ser claro y conciso, y poco condescendiente con lo que se llama la «bella escritura». No sé si este programa y proyecto mío queda reflejado en lo que escribo, pero mi intención es ésta. Yo siento el oficio de escribir como un servicio público que debe funcionar: el lector tiene que entender lo que yo escribo, no digo todos los lectores, porque existe el lector casi analfabeto, pero la mayor parte de los lectores, aunque no estén muy preparados, deben recibir mi comunicación, no digo mensaje, que es una palabra demasiado altisonante, sino mi comunicación. El libro escrito debe ser un teléfono que funcione, y pienso que la química me ha enseñado estas dos virtudes de la claridad y la concisión [ ] Mi modelo o, si prefieres, mi estilo era el del weekly report, del informe semanal que suele hacerse en las fábricas: tiene que ser conciso, preciso y estar escrito en un lenguaje accesible a todos los niveles de la jerarquía empresarial.
Usted añora los claros objetivos de su antiguo trabajo de químico. Cuando se construye una máquina, o un aparato de laboratorio, la finalidad es que funcione y haga una cosa determinada. ¿Y cuando se escribe un libro?
Tiene que satisfacer al lector. Yo no escribo para mi, o si lo hago destruyo lo que he escrito. No creo que sea justo escribir para sí mismo. Naturalmente, todo el mundo es libre de hacerlo, no se hace daño a nadie con ello: pero me parece que es desperdiciar el tiempo. Mis libros, en general, se han escrito para el público: es más, para un público italiano, a la medida del lector italiano. Tengo estima y sensibilidad para este lector. Y las cartas que recibo lo confirman.
Primo Levi, Entrevistas y conversaciones. Edició de Marco Belpoliti. Barcelona: Península, 1998 (Ficciones, 14)


En sus libros, cuando introduce un concepto, dedica mucho espacio a delimitarlo.
Me satisface esta observación, porque es deliberado. Si no lo hiciera así no conseguiría explicarme. Como le dije, la ciencia no es tan diferente a lo demás, pero hay otra razón por la que puede parecer difícil, y es que los científicos usan habitualmente una cantidad ingente de terminología que, supuestamente, les facilita las cosas y los hace algo más precisos, pero que imposibilita el acceso a quien no está familiarizado con estos términos. Lo cierto, sin embargo, es que con un poco más de tiempo, definiendo lo absolutamente necesario y reduciendo el número de términos científicos al mínimo necesario, es posible explicar ciencia a todo el mundo. Es cierto que hay cosas muy difíciles que necesitan un cierto nivel de conocimientos, pero creo que es posible explicar la ciencia. Los científicos tienen, además, otro problema y es que no se les enseña claridad. Cuando ya se lleva un tiempo en este negocio uno se da cuenta de que esto, incluso, puede ser deliberado: no explican las cosas claras para que no sean entendidas. Asi que hay dos prerrequisitos para explicar la ciencia: uno es entenderla bien, lo que no siempre ocurre, y el otro es evitar la terminología hasta donde es posible. Bajo estas condiciones la ciencia puede ser explicada.
Entrevista a Luigi Luca Cavalli-Sforza, El País (19-X-1998)

Su obra se caracteriza por la claridad de expresión y un enfoque basado en el sentido común.
Sí. Cuando digo algo siempre intento que sea de forma clara, de otro modo sólo junto palabras. Como dijo Goethe en Fausto: "Si quieres decir algo en serio no hacen falta exhibiciones retóricas".
¿Cree que los académicos que recurren a exhibiciones retóricas no dicen en serio lo que dicen?
Van desencaminados. No diría que no hablan en serio; pero quieren exhibir su conocimiento y su autoridad, y quieren impresionar. Yo no quiero impresionar. Quiero que la gente entienda lo que digo, y si no lo consiguen, pues lo siento, no puedo hacer más.
Entrevista a Ernst H. Gombrich, La Vanguardia (23-X-1998)
STEPHEN JAY GOULD
Pregunta: ¿Quina opinió té de la literatura acadèmica?
Resposta: ¿En comparació amb què? Crec que la literatura acadèmica mai no ha estat meravellosa. Tanmateix, en el passat la ciència solia ser molt menys especialitzada. No hi havia massa terminologia tècnica. A més, la majoria dels científics dels nostres dies no shan format com a escriptors. Existeix, em sembla, un argot professional cada vegada més gros, un fenomen que probablement ara és pitjor que mai. Em sembla que sorgeix més per por que per arrogància. La majoria dels científics joves usen aquest argot perquè tenen por que, si no lusen, no causaran una bona impressió als seus mestres o a la gent que els dóna suport. No puc creure que ningú escrigui així espontàniament.
Pregunta: ¿Creu que als seus col·legues els molesta que hagi escrit uns quants llibres que són èxits de vendes?
Resposta: Sí. Qualsevol persona que hagi tingut èxit escrivint pel gran públic és objecte denveja. No és pas un fenomen nou. Goethe, que era també una persona molt activa en el camp de les ciències, va morir el 1832. Va fer treballs molt bons sobre morfologia de les plantes i sobre mineralogia. Li sabia molt de greu, però, el fet que molts de científics es neguessin a escoltar-lo perquè era un poeta i estaven convençuts que no sel podien pendre seriosament.
Pregunta: ¿Escriu amb facilitat?
Resposta: No sé què és el bloqueig de lescriptor.
Pregunta: ¿Quina és la seva visió de lescriptura?
Resposta: És la millor manera dorganitzar les idees i de mirar de dir les coses de la forma més perfecta i elegant possible. Molts de científics odien escriure. A la majoria dells els encanta treballar al laboratori i, un cop el treball de recerca ja està fet, ja han acabat. Per ells, escriure és molt avorrit. És una feina que estan obligats a fer per donar a conèixer el seu treball. Ho fan a contracor, sense que escriure formi part del procés creatiu. Jo no ho veig pas així. Quan obtinc els resultats ja estic desitjant posar-me a escriure. Escriure, per mi, és explorar les conseqüències i el significat del que he descobert.
The New York Times
Hay algunas máximas simples que a mi entender se podrían recomendar a los escritores en prosa. En primer lugar no usar nunca una palabra larga cuando haya una corta equivalente. En segundo lugar, si necesita construir una oración con una gran cantidad de incisos explicativos, ponga algunos incisos en oraciones separadas. En tercer lugar, no deje que el comienzo de la oración haga esperar al lector algo que el final contradiga. Veamos, por ejemplo, una oración como la que sigue, que podría presentarse en una obra de sociología:
Los seres humanos están desprovistos por completo de pautas de comportamiento indeseables cuando ciertos prerrequisitos, no satisfechos sino en un pequeño porcentaje en los casos reales, tienen a través del concurso fortuito de circunstancias favorables, ya congénitas, ya ambientales, la oportunidad de combinarse para producir un individuo en el que muchos factores se apartan de la norma de una manera socialmente provechosa.
Veamos si podemos traducir esta oración a un lenguaje ordinario:
Todos los hombres son unos bribones, o por lo menos casi todos. Los que no lo son han de haber tenido una suerte insólita, ya en su nacimiento, ya en su educación.
Es más corto y más inteligible y dice exactamente lo mismo, pero me temo que un profesor que utilice la segunda oración en lugar de la primera sea despedido.
Esto sugiere un breve consejo a mis lectores que lleguen a profesores. Se me permite usar el inglés llano porque todo el mundo sabe que puedo utilizar la lógica matemática si quiero. Tomemos el juicio: «Algunas personas se casan con las hermanas de sus mujeres fallecidas». Puedo decir esto mismo en un lenguaje que sólo se entendería tras años de estudio, y esto me da libertad. Sugiero a los profesores jóvenes que su primer trabajo debiera estar escrito en una jerga que sólo puedan comprender unos pocos eruditos. Con este respaldo, en adelante podrán decir lo que tengan que decir en un lenguaje «comprensible para la gente». En estos días, cuando nuestras vidas están a merced de los profesores, no puedo por menos de pensar que éstos merecerían nuestra gratitud si adoptaran mi consejo.
Retratos de memoria (Portraits from Memory)

John Irving (1942), el famós novel·lista nordamericà, és dislèxic i, tot i que va néixer en una època en què encara no hi havia un tractament eficaç contra la dislèxia, va aconseguir de superar aquest problema fins a convertir-se en un novel·lista magnífic. Segons sol explicar en les entrevistes, una persona decisiva en la seva lluita contra la dislèxia va ser Ted Seabrooke, el professor de lluita grecoromana que va tenir a lescola deducació primària. T. Seabrooke li va dir: "el talent està sobrevalorat. No tenir talent no significa res. El desvalgut, el gos petaner, sempre pot trobar un angle des don clavar una bona mossegada".
Hem seleccionat dues declaracions seves respecte a lofici descriure extretes duna entrevista publicada a la revista Qué leer (maig del 1999).
Pregunta: ¿En quina mesura lha influït com a escriptor la seva passió per la lluita grecoromana?
Resposta: Ha estat una font riquíssima dinspiració. No només mha ensenyat la disciplina, sinó també lart dapendre dels altres, dobservar com es mouen les persones per aconseguir el seu objectiu. Auden va dir que abans descriure un poema cal haver-se adonat dalguna cosa. Ara sé com adonar-me de les coses que passen al meu voltant.
Pregunta: A pesar de tenir dislèxia va acabar estudiant en un taller descriptura sota la tutela de Kurt Vonnegut. Molta gent menysprea aquesta mena de cursos perquè creu que qui no neix per ser un escriptor no pot arribar a ser-ho.
Resposta: Sí, vaig haver desforçar-me més que daltres en els estudis i mai no vaig destacar com a estudiant, però crec que el talent està valorat en excés. El meu treball com a escriptor només té una vuitena part de talent, la resta és pura disciplina. Els tallers descriptura són útils per qui tingui una certa habilitat, perquè els consells dun escriptor ajuden a estalviar temps en el camí. I per un escriptor el temps mai no destorba.

Roald Hoffmann, nascut a Zloczow (Polònia) el 1937, va guanyar el premi Nòbel de Química el 1981. Actualment compagina la docència i la recerca a la prestigiosa Cornell University dIthaca (Nova York) amb la creació poètica.
Per R. Hoffmann no hi ha pas massa diferències entre les metàfores i les eqüacions. "Jo sóc un químic teòric i de vegades puc explicar millor la natura a daltres científics amb metàfores, perquè hi ha conceptes que van més enllà dels límits del llenguatge científic. A més, els científics tenim una vessant espiritual que no es pot expressar a través dels codis del nostre treball. Per això busquem altres vies".
Tot i que li és més fàcil escriure articles científics que no pas textos poètics, reconeix que en tots dos casos troba la inspiració "en el treball, en lexperiència i en les rutines de cada dia. La pràctica de lescriptura humanitza: és molt més humà un text ple de correccions i de paraules guixades que no pas un altre de net i fluid. Les correccions, si sanalitzen bé, donen moltes pistes per entendre la condició humana".

"Escribir es un intento de pensar con precisión [ ] Por cierto, no es fácil que las frases digan con exactitud y sin perder la naturalidad lo que uno quiere decir, y que también fluyan una de otra para que el pensamiento se desarrolle normalmente, y que no multipliquen las eses. Quizá por asociación de ideas ahora recuerdo otros escollos. Uno: que las frases resulten versos, por ejemplo un endecasílabo bien acentuado que se destaca en la prosa como un adorno de mala calidad. O que después de muchas correcciones, con un suspiro de alivio digamos «ya está» y descubramos que los finales de frase riman. Otras desdichas: ir diciendo (suele ocurrirme) todo en pares: «inteligente y ameno», «tranquilo y gozoso», «el fondo y la forma» [ ] Pareciera que este oficio nuestro, tan espléndido, por momentos se vuelve nimio y nos enreda en rompecabezas engorrosos. No por nada a veces me digo que sería agradable tener a mano la musa para que me dictara y que mi escritura brotara como agua de manantial. Sin embargo, si tuviera que elegir entre la musa que dicta y el sistema de siempre, me quedo con el sistema de siempre. Sé que en los procesos de escribir y corregir se ordena el pensamiento. Más aún: no consideraría absurdo decir alguna vez: «De tales o cuales cosas no sabré lo que pienso hasta no haber escrito sobre ellas». Quizá debiera hablar de problemas, no de dificultades, que podrían desalentar a alguno de ustedes. Aunque por experiencia propia sé que nada desalienta a quién tiene vocación Creo asimismo que tener conciencia de las dificultades es un requisito para superarlas".
Adolfo Bioy Casares a la hora de escribir. Edició dEsther Cross i Félix della Paolera. Barcelona: Tusquets, 1988.

José Saramago, premi Nòbel de Literatura lany 1998, tot i que shavia passat mitja vida treballant en editorials i diaris, no va començar a escriure literatura fins als cinquanta-set anys. La seva primera obra literària va ser un llibre de poemes que va néixer enmig duna experiència amorosa.
Pregunta: Si no shagués enamorat, potser no hagués escrit mai res.
Resposta: Sí, necessitava expressar el cant dels sentiments, però també hi havia una altra raó que em va conduir a lescriptura. Lamor, sens dubte, va ser un motor, es va produir un moviment dins meu i alguna cosa es va engegar De tota manera em continuo negant a convertir el fet descriure en un acte romàntic. Vull dir que em nego a veure-hi influències celestials. Tot és molt normal: davant teu tens un paper, tens un sentiment o unes idees per expressar i et poses a treballar, a escriure una paraula darrere de laltre, a canviar una paraula per una altra. No hi intervé cap element màgic, no hi ha darrere teu cap llum inspiradora. Escriure només és qüestió de treball. Si tens talent, pots fer un bon treball, però si no en tens, de talent, i, en canvi, ets conscient de la teva pròpia debilitat com a artista potser pots arribar a véncer-la a còpia de treball. La imatge de lartista patint a la seva habitació a les tres de la matinada és falsa.
El País Semanal número 1157 (29-XI-1998)
